Por AlMomento Noticias
TOLIMÁN ,QRO., 03 de junio de 2026.- A dos años de la jornada electoral de junio de 2024, el municipio de Tolimán vive una realidad política profundamente transformada. El triunfo de Alejo Sánchez de Santiago, bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), no solo significó un cambio de nombres en la boleta, sino un auténtico vuelco en la dinámica del poder de una demarcación históricamente disputada por el PAN y el PRI.
El Quiebre de la Cúpula Tradicional.
Durante décadas, el poder en Tolimán estuvo en manos de liderazgos tradicionales, sostenidos por estructuras verticales y el peso de familias locales. La llegada de Alejo Sánchez —un perfil joven, de 33 años al ganar la elección, con experiencia en el sector privado y en la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)— rompió ese molde.
Su victoria representó:
Desplazamiento de los grupos tradicionales: El PVEM capitalizó el desgaste del bipartidismo y conectó directamente con comunidades indígenas y rurales.
Renovación de liderazgos:
La administración se abrió a cuadros técnicos jóvenes y líderes comunitarios antes marginados de la toma de decisiones.
Los Ejes del Cambio
La transición política trajo consigo un cambio de prioridades en la agenda pública, con un enfoque de proximidad comunitaria.
Seguridad y Disciplina Institucional.
Aprovechando su pasado en la SEDENA, Sánchez impulsó la reestructuración y equipamiento de la policía municipal. La estrategia se centró en elevar estándares de control, mejorar salarios y fortalecer la coordinación con la Guardia Nacional.
Infraestructura y el Reto del Agua
El desabasto de agua potable, una demanda histórica, se convirtió en prioridad. Con apoyo del diputado federal Ricardo Astudillo, se proyectaron inversiones superiores a 700 millones de pesos para perforación de pozos y mantenimiento de redes. Aunque los procesos son complejos y de largo plazo, las gestiones buscan revertir décadas de rezago.
Identidad y Arraigo Comunitario.
El estilo de gobierno se transformó hacia una política cercana y participativa. Sánchez se involucró en festividades y tradiciones locales, reforzando la identidad comunitaria. Su presencia en emergencias —como lluvias e incendios— consolidó la imagen de un alcalde activo, capaz de dirigir y proteger desde el terreno, no solo desde la oficina.
El triunfo del Partido Verde en Tolimán demostró que las estructuras políticas más arraigadas pueden ser derrotadas cuando existe desgaste social. Alejo Sánchez y su equipo consolidaron un cambio en la cúpula, pero el verdadero juicio histórico dependerá de que los cimientos en agua, seguridad y desarrollo sustentable se fortalezcan antes de concluir el trienio en 2027.


