Aroma Electoral: MORENA en Acción o Actos Anticipados de Campaña
Por Blue Chairo y Gerardo Cabello
SAN JUAN DEL RÍO, QRO., 14 de febrero de 2026.- Más de 600 personas reunidas en un salón de alto perfil como el Palacio de los Dux en el Hotel Venecia no es algo que suceda por casualidad. Y mucho menos con carnitas y refrescos, un toque popular para darle sabor a lo que en política huele cada vez más a preparación de campaña. Bajo la premisa oficial de una convivencia, el encuentro encabezado por el diputado Edgar Inzunza tuvo todos los ingredientes de un acto anticipado de campaña, con una logística afinada y la capacidad de reunir a un ejército de simpatizantes dispuestos a respaldar la figura política de turno.
Militantes de Morena y el Verde Ecologista se dieron cita sin improvisación ni mesura, con una convocatoria que no pasó desapercibida, lo que dejó claro que el verdadero objetivo era mostrar músculo político más que celebrar la unidad.
El hecho de que asistieran figuras claves como el diputado federal Ricardo Astudillo, el también diputado federal Luis Humberto Fernández y el regidor Óscar Sandoval, elevó aún más la percepción de que no solo se trataba de un encuentro social, sino de un respaldo colectivo, perfectamente orquestado, con claro mensaje de poderío y alianzas.
Aunque el ambiente parecía festivo y relajado, la política no es tonta y este tipo de eventos no pasan desapercibidos. Entre sonrisas y discursos de agradecimiento, las palabras de unidad y trabajo en equipo resonaron en un lugar donde, en lugar de ser un simple acto de camaradería, se convirtió en un recordatorio de la presencia de quienes buscan posicionarse.
En política, reunir a tal número de personas no es solo un ejercicio de simpatía. Es un mensaje: estamos listos, estamos unidos, y, aunque oficialmente no sea aún el tiempo de campaña, el calendario electoral se empieza a sentir peligrosamente cerca.
Más allá de las carnitas y las sonrisas, lo que este tipo de eventos nos deja es una fuerte sensación de que el proceso electoral ya está en marcha, camuflado bajo la capa de actos de convivencia, pero con el claro objetivo de medir fuerza y dejar claro que el músculo político ya está en plena acción.


