En Palmarito Tochapan, Quecholac, Palmar de Bravo y Tecamachalco ya no solo fluye gasolina robada. También corre el agua, sacada de pozos ilegales controlados por redes que operan desde hace años en silencio.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha reconocido la existencia de al menos 20 pozos clandestinos detectados en Puebla en 2024, y 6 clausuras más entre enero y octubre de 2025.
Sin embargo, reportes anteriores de Conagua y la Auditoría Superior de la Federación documentaron que el acuífero de Tecamachalco, que abarca Palmar de Bravo, Tecamachalco y Quecholac, tenía hasta 300 pozos ilegales en 2016.


