n medio de llanto, indignación y gritos de justicia, este viernes fue sepultada Stephany, la oficial de la Guardia Nacional muerta de dos balazos en la cabeza en un cuartel de este puerto.
Familiares y amigos caminaron por las calles de su natal Ajalpan, en el estado de Puebla, portando una lona con la fotografía de la joven, acompañada de un moño negro y la consigna de: “Justicia”.
Mientras el ataúd recorría por última vez las calles de Ajalpan, la demanda de justicia y los reclamos a la Guardia Nacional se mantuvieron constantes.
Este viernes, se llevó a cabo una misa de cuerpo presente en la parroquia de San Juan Bautista, para luego trasladar los restos de la joven al panteón municipal.
Al llegar al panteón, el féretro fue recibido por mandos de la Guardia Nacional, la Bandera que lo envolvía fue retirada y entregada a la madre de la joven que habría cumplido 20 años el 7 de diciembre.


