Durante la solemne celebración del Domingo de Ramos, el Papa León XIV hizo un enérgico llamado a la comunidad internacional para orar por las víctimas de los conflictos armados en Medio Oriente y por los cientos de migrantes que pierden la vida en el mar en busca de una vida digna.
Desde la Plaza de San Pedro, el Santo Padre presentó a Jesucristo como el «Rey de la paz», subrayando que la fe nunca debe ser instrumentalizada para justificar el odio o el enfrentamiento bélico.


