La polémica en torno al salón de belleza instalado en el Senado de la República ha escalado a un posible caso de corrupción, ya que tras revelarse la existencia de dicho espacio, una investigación ciudadana en redes sociales ha expuesto que uno de los principales proveedores de maquillaje y labiales opera bajo las características de una empresa fachada.
De acuerdo con las facturas exhibidas recientemente, el Senado habría pagado una cifra cercana a los 200 mil pesos a un proveedor identificado como Comercializadora Aureo, a nombre Gustavo Nava Muñoz, por un monto de 200 mil pesos, empresa que estaría en Calle La Laguna, Número 85, Colonia San Sebastián Atlahapa, en el municipio de Tlaxcala.


