En pleno periodo navideño, cuando muchos bancos estaban cerrados, un grupo de delincuentes perforó la bóvedasubterránea de una sucursal de la caja de ahorros Sparkasse en Gelsenkirchen, al oeste de Alemania, y logró ingresar desde un estacionamiento adjunto, informó la policía.
Las autoridades confirmaron que los ladrones abrieron más de 3 000 cajas de seguridad, llevándose dinero en efectivo, joyas y objetos de valor con un botín estimado en 30 millones de euros, lo que lo convierte en uno de los robos bancarios más impactantes en años.
El crimen se detectó después de que sonó una alarma de incendio, lo que llevó a los servicios de emergencia a descubrir un gran hueco en la pared de la bóveda. Cientos de clientes, preocupados por sus pertenencias, se reunieron frente a la sede para exigir información. Las investigaciones siguen en curso y, aunque no se han reportado detenciones, la policía asegura que análisis de cámaras y testimonios están siendo prioritarios para rastrear a los responsables.


