El suizo Waldemar Bruderer fue reconocido oficialmente por Guinness World Records tras realizar una inmersión extrema de 56 metros bajo el hielo del Lago Sils, en los Alpes suizos. Lo hizo en condiciones de frío extremo —entre -11 y 1 grado centígrado— sin utilizar traje de buceo ni aletas, lo que convierte el logro en uno de los más exigentes en el mundo de la apnea.
Más allá del desafío físico y mental, Bruderer explicó que su motivación era conectar profundamente con la naturaleza y enviar un mensaje urgente: los glaciares están desapareciendo. “Me cautiva la idea de sumergirme en la naturaleza y experimentarla en su forma más pura”, declaró al organismo oficial.


