En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destaca los avances y estrategias implementadas para mejorar la calidad de vida de las personas con este padecimiento, considerado un problema creciente de salud pública por su alta mortalidad y su relación con otras enfermedades graves.
La jefa de Neumología e Inhaloterapia del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, doctora Luz María Galicia Sánchez, explicó que la EPOC es una enfermedad crónica, progresiva y no reversible, que afecta principalmente a los bronquios y se manifiesta con tos persistente, producción crónica de flema y dificultad respiratoria.
Apuntó que esta afección pulmonar es la tercera causa de muerte a nivel mundial y la novena en mortalidad dentro del IMSS. Para reforzar su tratamiento y evitar la progresión de la enfermedad, el Seguro Social cuenta con una extensa gama de terapias inhaladas de vanguardia, fundamentales para mantener estables a los pacientes con EPOC.
Destacó que estas terapias permiten mejorar la respiración y el control de síntomas, reducir episodios de crisis o exacerbaciones, evitar el deterioro de la función pulmonar, así como minimizar hospitalizaciones y complicaciones. La neumóloga informó que el IMSS ha incorporado medicamentos innovadores, lo que permite ofrecer tratamientos personalizados, según el nivel de síntomas, riesgo de exacerbaciones y características clínicas de cada paciente.
Subrayó que, igual que en otras enfermedades crónicas, estas terapias deben mantenerse de manera constante y con seguimiento médico continuo. Subrayó que la detección temprana es pieza clave para reducir complicaciones y para facilitar su diagnóstico oportuno, el Instituto impulsa diversas acciones desde el Primer Nivel de atención que incluyen valoración clínica detallada sobre antecedentes de tabaquismo, exposición a biomasa o sustancias tóxicas, radiografía de tórax para identificar alteraciones respiratorias y descartar otras enfermedades pulmonares.
Además de análisis de sangre con medición de eosinófilos para evaluar inflamación y oxigenación, espirometría, prueba fundamental en el diagnóstico de EPOC, disponible en unidades de Segundo y Tercer nivel e interconsulta con Neumología, Cardiología y otras especialidades, según la complejidad del caso.
La especialista Galicia Sánchez detalló que uno de los grandes retos es que entre 50 y 80 por ciento de los casos podrían estar subdiagnosticados, ya sea porque las personas no buscan atención médica o porque se automedican y eso esconde la enfermedad.


