El Partido Acción Nacional (PAN) denunció este lunes que jóvenes de la generación Z fueron víctimas de presunta violencia del Estado durante una marcha realizada el fin de semana en la Ciudad de México, según afirmó su coordinador en la Cámara de Diputados, Jorge Romero, quien sostuvo que esta generación “no se va a dejar callar” y exigió garantías para la libre manifestación.
PAN denuncia agresiones
El dirigente panista señaló que diversos colectivos juveniles reportaron empujones, intimidación y retención de manifestantes por parte de elementos policiales que, según su versión, actuaron con una fuerza desproporcionada frente a una protesta pacífica. De acuerdo con Romero, los jóvenes marchaban para exigir mayor apertura al diálogo, mejores oportunidades laborales y el reconocimiento de sus derechos políticos.
Un conflicto que crece
La movilización, compuesta principalmente por estudiantes universitarios y recién egresados, fue convocada para expresar inconformidades relacionadas con políticas públicas federales y con la falta de espacios institucionales para la participación juvenil. El PAN afirmó que documentará cada testimonio y lo incorporará en un expediente que presentará ante autoridades de derechos humanos, nacionales e internacionales.
Reacciones dentro y fuera del Congreso
Posicionamientos encontrados
Mientras legisladores panistas pidieron sanciones para los responsables, diputados afines al partido en el poder negaron que existiera uso excesivo de la fuerza y acusaron a la oposición de “politizar” un evento que —según su versión— se desarrolló sin incidentes significativos.
Organizaciones civiles, por su parte, solicitaron que se abra una investigación independiente para determinar si hubo violaciones al derecho a la protesta pacífica. Diversas voces coincidieron en que las primeras denuncias deben tomarse con seriedad, sobre todo tratándose de jóvenes que buscan participar en la vida pública del país.
La generación Z y su papel político
Una juventud que no se repliega
Jorge Romero destacó que la generación Z se ha convertido en un actor político cada vez más crítico, conectado y exigente. Aseguró que este grupo etario no está dispuesto a “guardar silencio ante decisiones que afectan su futuro” y que su involucramiento en la vida pública será determinante para el rumbo democrático del país.
Según el PAN, la protesta reflejó el sentimiento de una parte importante de la población joven que exige espacios para expresarse sin temor a represalias. Para la oposición, la respuesta institucional es clave para evitar tensiones mayores.
Demandas de la protesta juvenil
Seguridad, oportunidades y participación
Entre las consignas más recurrentes durante la marcha se escucharon reclamos por mayor seguridad en los espacios públicos, mejores condiciones para acceder al empleo y mecanismos institucionales que permitan a los jóvenes incidir en la toma de decisiones.
Los organizadores afirmaron que, pese a la inconformidad por los incidentes ocurridos, su intención es seguir impulsando manifestaciones pacíficas y diálogos públicos para construir soluciones.
Llamado al respeto a la protesta
El PAN pidió al Gobierno de la Ciudad de México y a autoridades federales garantizar que futuras movilizaciones se desarrollen sin intimidación y con pleno respeto a los derechos humanos. Romero concluyó que cualquier señalamiento o conflicto debe resolverse mediante la ley y no con “presiones o silenciamientos”.
Hasta el cierre de esta nota, no se habían presentado informes oficiales detallados sobre la actuación policial durante la marcha.


