La angustia de una familia llegó a su fin este sábado, cuando una niña de seis años, reportada como desaparecida en la Ciudad de México, fue localizada sana y salva en el fraccionamiento Rancho San Juan, en Almoloya de Juárez.
El hallazgo se logró gracias a un operativo conjunto entre la Fiscalía capitalina, la Fiscalía mexiquense y la Policía Municipal. Durante horas, las autoridades rastrearon la zona con la esperanza de dar con la menor.
Finalmente, su localización trajo alivio y lágrimas de emoción a sus familiares, quienes habían mantenido la fe pese a la incertidumbre.
Trabajo conjunto para su localización La coordinación entre las fiscalías de la Ciudad y del Estado de México (EMX) fue clave para ubicar a la niña. En el lugar también fue encontrada una mujer que la acompañaba, por lo que ambas fueron trasladadas al Ministerio Público para esclarecer las circunstancias del caso.
Tras ser valorada médicamente, la pequeña fue devuelta al calor de su hogar. “Solo queríamos tenerla de nuevo entre nuestros brazos”, expresó su madre visiblemente conmovida, reflejando el alivio que siguió a horas de miedo y desesperación.
La crisis de desapariciones infantiles Aunque este caso tuvo un desenlace feliz, la realidad en México continúa siendo alarmante. Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), más de 17 mil niñas, niños y adolescentes siguen sin ser encontrados.
De ellos, cerca del 55 por ciento son mujeres y el 20 por ciento de los casos se concentra en la Ciudad y el Estado de México (EMX).
Organizaciones como Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) advierten que detrás de estas desapariciones hay contextos de violencia familiar, pobreza, trata y conflictos de custodia. Cada caso, recuerdan, representa no solo una cifra, sino una vida truncada y una familia que no deja de buscar. Una historia que devuelve la fe


