Rizzbot nació como un proyecto académico para explorar la interacción segura entre humanos y robots. Sin embargo, su personalidad evolucionó drásticamente cuando su propietario decidió convertirlo en una figura audaz y controversial.
Desde entonces, este peculiar androide ha acumulado más de 45 millones de visualizaciones y 1.8 millones de seguidores en TikTok, según datos de Complex. En videos virales se le ve bailando, provocando y generando reacciones en fiestas y espacios públicos, como una mujer bailando twerking frente a él mientras responde con movimientos sincronizados.
¿Quién controla a Rizzbot?
Pese a su apariencia casi autónoma, Rizzbot es operado por humanos. Su sistema mezcla programación básica con control remoto en tiempo real, lo que permite al operador imprimirle carisma y una personalidad única en cada aparición. Un modelo similar cuesta alrededor de 50 mil dólares.


