El Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tulancingo enfrenta un periodo crítico tras registrar tres muertes de internos en menos de 30 días.
La más reciente ocurrió este lunes, cuando personal del penal descubrió sin vida a un hombre de 28 años en la celda número 3; el interno cumplía condena por robo a casa habitación.
El hallazgo se produjo a las 8:30 de la mañana, el hombre fue encontrado suspendido del cuello con un pedazo de cobija.
Personal médico del Cereso certificó la ausencia de signos vitales y la Procuraduría de Justicia de Hidalgo inició la investigación correspondiente para esclarecer las causas del fallecimiento.
Este caso eleva a tres los decesos registrados en el último mes dentro del penal y a cuatro en lo que va de 2025.
Tres de estas muertes son investigadas como presuntos suicidios, según los informes oficiales.
Entre los casos recientes, el 4 de septiembre murió un interno de 55 años en el área de visita conyugal, sin que hasta el momento se haya determinado la causa exacta.
Cuatro días después, el director del Cereso, Marcos Hernández Morales, falleció en su dormitorio por causas naturales, de acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo.
En enero, otro interno perdió la vida mientras cumplía condena por secuestro agravado.
Ante la serie de eventos, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo abrió una queja de oficio, con el objetivo de supervisar las condiciones del penal y la atención a los reclusos.


