Por Al Momento Noticias
SAN JUAN DEL RÍO, QRO., 19 septiembre de 2025.– Una nueva polémica golpea a la administración de Roberto Cabrera Valencia: Enrique Rodríguez Ocampo, alias “El Topo”, y su esposa Ana Bárbara Yañez, se han convertido en símbolos del derroche y del abuso del erario municipal.
De acuerdo con versiones internas, El Topo recibe un sueldo de 60 mil pesos mensuales libres de impuestos, mientras que su esposa percibe 40 mil pesos por desempeñar funciones mínimas, como el manejo de copias. En conjunto, esta pareja representa una sangría de más de 100 mil pesos mensuales al municipio.

Poder tras bambalinas
Pero la polémica no se limita a sus salarios. Rodríguez Ocampo, con amplio margen de influencia, controla la PUS de la administración y mantiene vínculos con antros VIP y vinaterías, supuestamente ligados a intereses turbios, incluido el conocido “narco-profesor” Abel Espinoza. Además, maneja redes de corrupción entre inspectores de alcoholes, licencias y comercios.

Un “gestor” cuestionado
En comunidades, El Topo se presenta como gestor de apoyos, pero testimonios señalan que utiliza su posición para acosar y coquetear con mujeres vulnerables, aprovechándose de sus necesidades. Denuncias internas han sido presentadas, sin embargo, el Órgano Interno de Control presuntamente ha encubierto estas irregularidades.
El vínculo con el alcalde
No es menor el dato de que su padrino de bodas es el propio presidente municipal, Roberto Cabrera, lo que plantea un escenario de complicidad y protección política que genera indignación entre la ciudadanía.

¿Hasta cuándo la impunidad?
Con sueldos inflados, poder desmedido y señalamientos de corrupción, el caso de El Topo y su esposa representa una herida más en la credibilidad del actual gobierno municipal. La pregunta inevitable es: ¿hasta cuándo seguirán protegidos los intocables del municipio?


