Nestlé anunció la destitución de su presidente ejecutivo, Laurent Freixe, tras detectarse una infracción al código de conducta de la compañía. En su lugar, la firma designó a Philipp Navratil como nuevo director general.
La salida de Freixe se produjo después de una investigación supervisada por el presidente de la empresa, Paul Bulcke, y el director independiente principal, Pablo Isla. La pesquisa reveló que el exdirectivo mantuvo una relación romántica no declarada con una subordinada directa, lo que constituyó una violación a las normas internas.


