Presidente Municipal de Tequisquiapan se le olvidó que prometió en campaña investigar un desvío millonario del expresidente Toño Mejía.
Más de medio año de asumir el cargo, el presidente municipal de Tequisquiapan, Héctor Magaña, emanado de Morena, sigue sin mostrar resultados claros frente a las presuntas irregularidades financieras heredadas por la administración anterior. Aunque se han promovido auditorías internas que revelaron desvíos millonarios y falsificación de documentos en programas sociales y obras públicas, hasta ahora no se han presentado sanciones ni avances visibles en el esclarecimiento de los hechos.
De acuerdo con información oficial del propio gobierno municipal, las supuestas anomalías detectadas en la cuenta pública 2024 fueron notificadas a la Entidad Superior de Fiscalización del Estado (ESFE). Entre ellas destacan pagos indebidos por obras no concluidas, apoyos sociales contabilizados pero nunca entregados y firmas falsificadas en documentos utilizados para justificar recursos. A pesar de la gravedad de las observaciones, Magaña ha optado por no transparentar públicamente el seguimiento de estos casos.
Uno de los asuntos más delicados es la permuta presuntamente ilegal autorizada por el expresidente Antonio Mejía Lira en favor del hotel-balneario El Relox, realizada sin el aval normativo correspondiente.
Magaña, quien en campaña prometió llegar al fondo de esta transacción, no ha emitido declaración alguna sobre el tema ni ha tomado medidas claras para recuperar el predio o iniciar procedimientos legales.
A ello se suma el señalamiento de que durante la pandemia por Covid 19, varios hoteles emblemáticos de Tequisquiapan fueron adquiridos a precios de remate por el entonces alcalde Mejía Lira, quien habría aprovechado la crisis económica.
Hoy, esos negocios representan una importante fuente de ingresos privados, mientras que la economía local y el turismo comunitario continúan debilitados. El alcalde ha reiterado un discurso de compromiso con la honestidad y la transparencia, asegurando que su gobierno trabaja “sin mentir, sin robar y sin traicionar al pueblo”.
No obstante, frente a hechos concretos de corrupción documentada, la omisión pesa. Para muchos ciudadanos, la falta de resultados representa no solo el incumplimiento de promesas, sino también una oportunidad perdida para sanear la administración municipal.


