“México se gobierna desde México”: Sheinbaum responde a dichos sobre Trump
En su conferencia matutina de este viernes 15 de agosto de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó con firmeza una frase atribuidas a Donald Trump: “quien manda en México es Trump”. La mandataria negó ese supuesto, asegurando que ninguna figura extranjera controla al país. Aclaró que la soberanía está en manos del pueblo mexicano, y aunque todas las personas tienen derecho a expresarse, algunas declaraciones pueden interpretarse más como una figura retórica que como una realidad política
Este episodio se enmarca en una serie de tensiones que han marcado las relaciones entre México y Estados Unidos. Recientemente, Trump habría emitido una orden ejecutiva autorizando acciones militares contra cárteles extranjeros, incluidos los de origen mexicano. En respuesta, Sheinbaum subrayó que no existe ninguna posibilidad de intervención militar estadounidense en territorio mexicano. Su gobierno ha rechazado de forma categórica cualquier presencia militar ajena y ha afirmado que las decisiones sobre extradiciones o acciones de justicia penal son tomadas de forma soberana por el Consejo Nacional de Seguridad.
La presidenta reforzó el principio de que “quien manda en México es el pueblo”, en consonancia con una tradición política donde la soberanía popular es fundamental. Esta idea remite al lema zapatista “Aquí manda el pueblo y el Gobierno obedece”, aunque sin vincularlo directamente a esa corriente ideológica. Este tipo de discursos también ha sido parte del estilo político de figuras cercanas como Andrés Manuel López Obrador, aunque Sheinbaum lo ha alineado más hacia una defensa institucional de la soberanía.
Con una combinación de firmeza diplomática y discurso arraigado en la voluntad popular, Sheinbaum revirtió cualquier insinuación de subordinación frente a Trump, sentando un precedente claro: la voz del pueblo es la única que determina el rumbo de México. Sus declaraciones refuerzan la narrativa de un país decidido a mantener su autonomía y a negociar desde una posición de dignidad e igualdad.


