Por Voz Imparcial
COLOMBIA, 29 de agosto de 2024.- La historia de Javier Acosta, un colombiano que recibirá eutanasia después de adquirir una bacteria en una piscina, ha generado una profunda conmoción en la opinión pública.
Lo que comenzó como una pequeña llaga en su piel se transformó en una devastadora osteomielitis que se ha apoderado de su cuerpo, disminuyendo drásticamente su calidad de vida.

«Todo empezó hace cinco años cuando viajé a Melgar y me metí en la piscina. Desde entonces, una bacteria comenzó a destruir mi cuerpo», relató Javier Acosta.
El joven padre, cuyo dolor se ha vuelto insoportable, recordó cómo la infección afectó su glúteo izquierdo y, a pesar de una cirugía, la enfermedad avanzó hacia el lado derecho.
Mañana viernes, Javier se someterá al proceso de muerte asistida.


